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La llamada Cuarta Revolución Industrial es uno de los ejes en los que se sustenta el proyecto Ecuador 2030en el que la Escuela de Negocios EDES Business School es pionera en integrar la estrategia empresarial. Vivimos en una era digital que evoluciona con rapidez y las empresas deben adaptarse para poder sobrevivir al cambio.

Miguel Sánchez Galindo es responsable del Programa de Industria 4.0 desarrollado por la Escuela de Organización Industrial (EOI), en colaboración con el Gobierno de España. La semana pasada participó en Quito en el lanzamiento del programa Ecuador 2030 y tuvimos la oportunidad de hablar con él sobre este tema.

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Se habla mucho de la Cuarta Revolución Industrial, pero ¿qué es exactamente?

Es el uso intensivo de la conectividad y lo que ésta te permite en el día a día. Es el uso de smartphones, ordenadores, tablets para realizar tus compras, tus pedidos, buscar en qué hotel o restaurante quieres dormir y comer.

¿Cuáles son sus consecuencias?

Una transformación en la forma de vender, en la digitalización, en la captura de información y en poder tratarla y analizarla para sacar beneficio. Ahora mismo hay herramientas que te permiten personalizar tu página web en función del usuario, adaptándote a él. Tienes que tener la capacidad de saber, en función del tipo de usuario, si debes enseñarle más el producto, el precio o la calidad del servicio. Y aquí ya estamos complicándonos porque hay herramientas que requieren un cambio de tecnología, una mejora de la organización y un cambio incluso innovador en la forma de hacer la cosas para dar respuesta a estas necesidades. Realmente las empresas necesitan adaptarse a estos cambios para generar más ventas.

¿Cómo se generan más ventas?

Generando más flujo en las webs o en los puntos de venta. Y ¿cómo generas más flujo? Ahora mismo todo el mundo busca lo que quiere comprar por internet y por eso tus servicios tienen que estar bien posicionados. Y no solo eso. Todo el mundo entra cada vez más en portales especializados de las temáticas o productos que quieren comprar y donde no solo se exponen los productos, sino que se genera comunidad. Son los propios usuarios los que recomiendan productos y seleccionan lo positivo y negativo de un servicio u otro. Hay que estar preparado para escuchar esa voz de los clientes y usuarios y adaptarse a estas posibilidades.

¿Hasta que punto es factible adaptarse a esos cambios?

Hay empresas que lo están haciendo muy bien, que generan oportunidades donde antes no las había y negocios que antes no existían. Aparecen muchos portales de recomendación de restaurantes u hoteles que cuando generan masa crítica son los principales canales de venta para los establecimientos y éstos les pagan para poder poner su publicidad. Es un modelo que hace unos años no existía y cada vez vamos a ver más plataformas de este tipo. Por eso las empresas tradicionales tienen que estar preparadas para vender sus productos en esta serie de canales alternativos. Esta es la verdadera sustancia de la Cuarta Revolución Industrial.

Debemos fijarnos en cómo negocios más tradicionales se han transformado digitalmente en esta nueva era, y sin perder su esencia están incorporando todos estos elementos para dar un mejor servicio. 

¿Todo esto provoca una mayor transparencia de los negocios?

La gente cada vez tiene más acceso a la información y se cree más lo que dicen otras personas, aunque no las conozca, que lo que dice una marca o un establecimiento. Hay mucha más transparencia a la hora de vender los productos porque son los clientes de todo el mundo los que pueden ponerte un comentario favorable o desfavorable.

¿Empresas como Airbnb o Uber se han adaptado a la Cuarta Revolución Industrial?

Son empresas que nacen en la propia Cuarta Revolución Industrial. Nacen de un modelo de negocio diferente que utiliza todas las ventajas que he comentado. Airbnb genera una comunidad y utiliza conceptos presentes en esta revolución, como el de la economía colaborativa. Estos modelos analizan muy bien cuáles son los costes de transacción. Hasta la fecha las empresas tenían un producto con un precio puesto en función de sus costes. Y no solo el del valor de producto, sino el coste de búsqueda, decisión, entrega, desplazamiento de postservicio. Estas nuevas empresas, sin embargo, están minimizando los costes de manera radical y venden un producto en cualquier parte del mundo en 24 horas. Por lo tanto las empresas tradicionales o modifican sus procesos o mueren.

La Cuarta Revolución Industrial afecta a todos los sectores industriales y productivos, modificando los sistemas de producción, administración y gobierno. Por ello, Ecuador 2030 invita a todos los actores sociales a que participen en este cambio para lograr todos juntos un resultado fructífero.

Encuentra aquí más información del Proyecto Ecuador 2030: 

Proyecto Ecuador 2030

Topics: Desarrollo Profesional, Proyecto Ecuador 2030, Cuarta Revolución Industrial

Marta Miera

Written by Marta Miera